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lunes, 1 de septiembre de 2014

GORKA TXAPARTEGI, PORTADA DE LA REVISTA GOURMET

Recientemente, Gorka Txapartegi del restaurante ALAMEDA de Hondarribia ha sido portada de la REVISTA GOURMET y desgrana en una extensa entrevista realizada por Cristina Sánchez todo aqu+ello en lo que cree y cuál es la clave de su éxito.
Tereproducmis en nuestro blog la entrevista y te recomendamos también que visites ZOOMNEWS donde encontrarás ,ás contenidos sobre gastronomía, estilo de vida....


Entrevista de Cristina Sánchez
Fotografías: Restaurante Alameda
ZOOMNEWS
Gorka Txapartegi representa la tercera generación de una familia que regenta el restaurante Alameda, en Hondarribia, desde hace setenta años. Consiguió la estrella Michelín en 1997 después de haber viajado y representado a Euskadi en diversos puntos geográficos: desde Osaka hasta Oporto pasando por Nueva York.

¿Cuándo se dio cuenta de que deseaba convertirse en cocinero?
Yo el oficio de cocinero lo he vivido desde que nací. Es un negocio familiar, lo inauguró mi abuela hace 73 años y somos la tercera generación. Como se dice, me he criado entre pucheros. Siempre he tenido una inquietud especial por la cocina, una curiosidad especial por las recetas. Un poco sobre todo por ser buen anfitrión. A mis padres siempre les ha gustado tener gente en casa y ser buenos anfitriones. Eso me ha hecho aprender cocina y esmerarme un poco más.

¿Qué es lo mejor y lo peor de ser cocinero?
Yo creo que lo mejor es que trabajamos con las alegrías de la gente, hacemos disfrutar a la gente. Creo que la cocina ya ha pasado un escalón que ya no es sólo alimentar. Cuando sales fuera de casa a comer es para disfrutar y para buscar cosas diferentes. Cuando vas además a un restaurante de alto nivel también buscas que te sorprendan. Nos podemos desarrollar personalmente con lo que hacemos, eso tienen un aliciente especial. Lo peor yo creo que son los horarios y la exigencia que implica un restaurante gastronómico. Mentalmente tienes que estar siempre muy intenso. Es un examen diario continuo, porque todo el mundo te está examinando lo que haces. El horario es duro para las personas que están alrededor tuyo. Para tu mujer, para tus hijos que te ven muy poco y siempre a horas extrañas. Vamos contracorriente, cuando todos disfrutan nosotros trabajamos más.

¿Cuáles son las condiciones o capacidades que se requieren para convertirse en un gran chef?
Ser muy honesto con lo que haces y con lo que eliges. Yo creo que luego el trabajo, las constancia es importantísima.
Hay un porcentaje que se lleva por dentro. Pero creo que la tenacidad, el trabajo y la constancia son lo más importante.
Tiene un punto que puede desequilibrar todo, y es lo que se lleva innato.

¿Cómo se formó como cocinero? ¿Dónde aprendió? ¿Cómo alcanzó la técnica y creatividad actuales?
Ha sido un poco autodidacta porque no estudié en ninguna escuela de cocina. Estudié marketing y después quise estudiar cocina y era un poco tarde. Había pocas plazas y era muy complicado. Me dediqué a hacer prácticas en diferentes restaurantes, estuve en Irún y por toda la provincia. Luego por circunstancias familiares hubo un cambio generacional en mi casa y con 21 años tuve que venir. Murió mi abuelo y mi tío con 42 años y hubo un cambio generacional porque eran los pilares de la casa. Como yo estaba metido en el mundo de la gastronomía empecé un poco a llevar las riendas de la cocina. Empecé a imprimir mi personalidad en la cocina, pero también era demasiado joven.

¿En la cocina ha habido cambio o evolución?
Ha cambiado muchísimo, ha cambiado como cambia la sociedad.
Al final cambian en función de las necesidades que la sociedad va demandando. Cuando la sociedad está bien económicamente demanda más cosas de ocio. Cuando está peor demanda cosas de mayor necesidad. Las comisiones de trabajo también han cambiado bastante. Los horarios siguen siendo duros, pero la maquinaria ha cambiado. La filosofía también ha cambiado, ahora se mira mucho más el disfrute que antes a la hora de cocinar.

¿Cómo definiría su cocina?
Es una cocina de entorno, hacemos una cocina de mercado y de temporada. Lo que queremos trasmitir es un poco las costumbres y el entorno a través del plato. Nos basamos en la tradición y en el producto que es lo más importante. La forma de hacer y la cultura de una zona la intentamos trasmitir a través del plato.

La creación de un plato es algo efímero que se capta a través de todos los sentidos, por tanto, para usted ¿La cocina es un arte o una artesanía?
Para mí es artesanía. Hay una parte que es arte también, porque imprimes un poco tu forma de pensar, tu forma de crear, tu forma de hacer. Es artesanía porque trabajas y manipulas productos. Coges un producto virgen y lo trabajas con una serie de técnicas. De este modo puedes hacer que sea un gran producto o deje de ser un gran producto.
Yo me siento más artesano que artista.

¿A qué le da más importancia a la cocina o a la atención en sala?
Todo es muy importante, es como una orquesta. Es un conjunto. Al final lo que hace es que todo salga perfecto, si falla el que limpia los platos deja de sonar bien la orquesta.



Usted es un experto en cocina de la zona y su restaurante es uno de los más populares ¿Esperaba este éxito?
Ni lo esperaba ni lo sigo esperando, es un trabajo diario. Todo es una consecuencia del trabajo que se va haciendo continuamente.
Entiendo todo esto como un trabajo que supone un esfuerzo y su consecuencia va viniendo un poco en función de los gustos de la gente.

Talento, trabajo duro, creatividad o pasión ¿Dónde está la clave del éxito?
El éxito al final es sin abdicar una creatividad, un trabajo muy duro, muy bien estudiado. Es un trabajo de equipo que debe tener un director marcando la linea, pero es un trabajo de equipo.
Si no tienes un buen equipo es imposible que el resultado salga adelante.

Usted está presente en las redes sociales con una página de Facebook muy comentada y un perfil de Twitter. ¿Piensa que las redes sociales son útiles en la promoción de la gastronomía?
Por supuesto. Nosotros las aplicamos y desde hace unos años creo que es dar a conocer el trabajo que haces a diario. Si no es muy complicado porque nuestros negocios son pequeños negocios que trasmites solo al cliente y al público en general es llegar. Es una forma de trasmitir tu filosofía.
Creo que son una herramienta muy válida.

¿Se hace en España la mejor gastronomía del mundo?
Creo que la mejor gastronomía del mundo está en cada sitio cada vez que vas a verlo. En España se están haciendo las cosas muy bien. Pero creo que cada vez que viajes te sorprendes en todos los sitios porque hay unos productos impresionantes y una forma de cocinar impresionante. La cocina japonesa, la cocina francesa, la cocina peruana, en todas las partes del mundo se trata de disfrutar todo lo que tenemos y hacer las cosas bien. Coger las cosas buenas que vienen de fuera y aplicarlas a la nuestra.

¿Cómo definiría desde su experiencia personal la creatividad en la cocina?
Al final es desarrollar un poco a modo personal tu forma de ser. La creatividad supone haber trabajado mucho, haber estudiado muchas técnicas y formas de hacer, y a través de una base importante puedes desarrollar la creatividad. Lo difícil de la creatividad en la gastronomía es plasmar las ideas.

Por otra parte, ¿piensa que en algunos casos la supuesta originalidad o creatividad está ocultando la carencia de buena materia prima o la calidad en la ejecución técnica? En definitiva, ¿existe una ‘burbuja de cocina creativa?
Puede que sí en algunos sitios y en otros todo lo contrario. Nuestra cocina se basa en el producto, sin producto sería imposible. Lo que intentamos en mejorar algo más ese gran producto o que sorprenda más. Pero lo complicado en la gastronomía y en la cocina es hacer que las cosas sencillas puedan sorprender, más que las cosas muy complicadas. Creo que la gente ya está cansada de todo eso.

Crisis económica y gastronomía. ¿Cómo está afectando a la gastronomía y en especial a la calidad de la misma?
Como a todo el mundo, al final hay menos recursos y al haber menos recursos todo el mundo tiene que atarse el cinturón. Al final la gastronomía se ha convertido en un ocio y el ocio es lo primero que se recorta cuando hay necesidad.
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¿En casa le queda tiempo para cocinar? ¿Cómo es su comida o cena diaria?
Por supuesto. Me gusta ser buen anfitrión y cuando tengo invitados me gusta hacer las cosas bien. Creo que en esta vida al final se trata de compartir y la mejor forma de compartir aquí en el País Vasco es a través de una buena comida y una buena bebida, todo alrededor de una mesa.

Alimentación, salud y gastronomía. Son tres soportes de un mismo concepto. ¿Se han
combinado bien en la cocina actual?
Sí, yo creo que van de la mano porque como va cambiando la sociedad, va cambiando el mundo de la gastronomía. Cada vez se cuidad más los puntos de grasa, las comidas copiosas.
Las necesidades del cliente ahora son diferentes a las que eran hace 30 años. La gente no tiene trabajos físicos fuertes por eso cuando se va a comer se cuida.

La cocina actual ¿está en un nuevo proceso de reinvención o es la continuación del de
los últimos años?
En estos momentos estamos en un cambio. Ahora creo que se tienen que asentar las bases de lo que se ha hecho este año. Estos últimos años lo que se ha hecho se ha desarrollado mucho, sobretodo la cocina española. Ahora se tiene que asentar toda esa base. Creo que hay un futuro muy prometedor, porque hay muchos chefs muy preparados y con muchas posibilidades.

¿Qué piensa del poder mediático de los cocineros actuales? ¿Cuál es su aportación a la sociedad? ¿Por qué algunos aparecen entre las personas más influyentes de nuestro país?
Yo creo que es muy bueno, sobre todo para el desarrollo de un país. Siempre que todo lo que se haga sea de verdad, es bueno. Creo que en estos momentos la gastronomía española está a nivel mundial de las primeras. Esto es porque ha habido muy buenos maestros que han abierto un camino impresionante y los que vienen por detrás tienen una gran formación.

Gastrobares y cocina en miniatura son dos tendencias que están muy en alza últimamente ¿Son un resultado de la crisis o una evolución?
Es por un cambio de tendencias. La gente cada vez le cuesta más sentarse a una mesa.
Ahora la gente busca que la sorprendan pero de una forma más informal. La crisis también influye porque se quiere gastar menos pero disfrutar de la misma manera.

Actualmente estamos viendo como proliferan los programas de cocina en TV. ¿Qué aportan a la Gastronomía?
Dan a conocer lo que se está haciendo y también la importancia del producto de un país.

Se dan a conocer los cocineros, los productos, la forma de cocinar y la forma de vivir.
¿Cómo se adaptan a los nuevos tiempos? ¿Qué proyectos de futuro tiene para su restaurante?
¿Cómo se lo imagina dentro de cinco años? ¿Y dentro de diez años?
Nuestra casa ha sido una evolución constante y la filosofía que tenemos es seguir en la misma linea. Nunca se sabe donde se puede acabar porque siempre surgen cosas, pero sobretodo es seriedad, hacer bien las cosas y trasmitir la linea de la casa.


CUESTIONARIO BREVE

El último libro que ha leído...
Un libro de cocina de los hermanos Roca.

Un libro que le ha marcado especialmente.
«La Biblia de la Cocina».

Una película que recuerda especialmente
Muy pocas porque voy poco al cine. No soy fan de películas en concreto.

Si tuviera que poner banda sonora a su vida ¿Cuál sería?
La de Benito Lertxundi, un cantautor vasco.

Será difícil invitarle a comer a usted y quedar bien, ¿no?
No, es muy fácil.

¿Cuál es el secreto de una buena tortilla de patata? ¿Dónde la hacen
mejor?
La hora de freír la patata y la cebolla es el secreto. La hacen muy bien en el
Casino, cerca de Hondarribia.

El plato creado por usted del que más orgulloso se siente
El arroz cremoso con chipirones.

Un plato que recuerda de su infancia
Los huevos fritos con patatas de mi abuela.

Un restaurante en España para una cena con su pareja
Martín Berasategui.

Un lugar de España que le fascina especialmente
La sierra de Soria.

Y para «irse de tapas»
Hondarribia.

Un lugar fuera de España que le seduce especialmente.
Japón.

Un cóctel que le gusta mucho
No me gustan los cócteles, pero un Gin-tonic.

Una especia imprescindible
La pimienta.

Algo para comer crudo
Un buen atún.

Algo para comer solo a la brasa
Unas chuletas.

¿Dónde va cuando quiere estar a solas consigo mismo
Me voy en bici a la montaña.

¿Qué le recomendaría a una chica o un chico que quiere llegar a ser
lo que usted es y está empezando ahora?
Que sea muy tenaz y muy constante porque al final siempre llega el premio.

lunes, 25 de agosto de 2014

HONDARRIBIA, EL ENCANTO DE SUS HOTELES CON HISTORIA

Hondarribia cuenta con muchos atractivos. Uno de ellos son sus hoteles del Casco Histórico, ubicados en edificios singulares, con mucha historia. Os reproducimos un reportaje realizado por Joel Iglesias y publicado recientemente en El Diario Vasco.

VISITA HONDARRIBIA

Parador de Hondarribia en la Plaza de Armas del Casco Histórico. Fotografía de Mandrágora Estudio

Visitamos alojamientos de Hondarribia que, en algunos casos, se asientan sobre edificios que fueron construidos hace varios siglos. La mayor parte de los clientes, en especial los extranjeros, «se quedan alucinados» con estos inmuebles, según dicen sus responsables

JOEL IGLESIAS
EL DIARIO VASCO
Son alojamientos que tienen un encanto especial. No sólo por el entorno en el que están situados en pleno casco histórico hondarribitarra sino también por el propio atractivo de los edificios que los acogen. Son hoteles que han encontrado acomodo en construcciones levantadas en algunos casos hace varios siglos y que, a pesar de haber sido renovadas para su nueva función, aún conservan elementos y, sobre todo, la esencia de aquella época.

Estas características históricas permiten a estos establecimientos ofrecer estancias singulares. Es evidente que no hay dos hoteles iguales. Como mucho los puede haber parecidos. Pero en este caso, las similitudes desaparecen por completo. Cada uno de ellos posee un patrimonio inherente, unas características propias de las que disfruta el cliente el alojado y que los convierte en alojamientos únicos.
En la localidad, hay varios alojamientos de este tipo, precisamente favorecidos por la zona en la que se encuentran ubicados como es la parte vieja. En este reportaje, visitaremos el Parador, en Arma Plaza; el Hotel Obispo, en la plaza que lleva su mismo nombre; y el Palacete, situado en Gipuzkoa Plaza en un edificio mucho más reciente que los otros dos, ya que es de mediados del siglo XX.

Parador Carlos V
«Les suele sorprender cómo es el edificio por dentro»
El imponente Castillo Carlos V, convertido en Parador hace décadas, es quizá el máximo exponente de estos alojamientos. Esta construcción defensiva, levantada en el siglo X y mandada remodelar por el citado rey en el siglo XVI, es además un punto de visita obligada para los turistas que se acercan a Hondarribia.

Tras perder su función militar, fue cedido al Ayuntamiento a mediados del siglo XIX, pero al ser costoso su mantenimiento volvió a manos del Estado. Cuando iba a ser vendido a un particular en 1928, María Cristina, nieta de Alfonso XIII, intervino alarmada y pasó, de nuevo, a ser propiedad municipal. Fue acondicionado para ser visto por el público hasta que en 1966 se rehabilitó y acondicionó para convertirse en Parador.
Juan Carlos López, segundo jefe de recepción, cuenta que los clientes «buscan este tipo de edificio. Paradores es una red que dispone de alojamientos en enclaves emblemáticos y, quien viene, busca eso. Les suele sorprender cómo es el edificio por dentro, ya que es muy diferente al exterior que se caracteriza por su sobriedad».

La zona de la recepción y la cafetería, con una gran altura y pendones adornando las paredes, dan la bienvenida. El patio permite ver la única parte del castillo medieval y, en la segunda planta, está el salón de tapices con ochos piezas «espectaculares» sobre la vida de Aquiles realizados sobre los bocetos de Pedro Pablo Rubens. «Esta espacio suele ser muy visitado y también el patio. Al cliente le gusta salir a la terraza y le maravilla las visitas que hay de la bahía», detalla López.

Este alojamiento, situado en Arma Plaza, suele recibir «sobre todo a cliente extranjeros», excepto en fechas señaladas como puede ser la Semana Santa o el verano cuando «hay más presencia de turistas nacionales». Franceses, alemanes, estadounidenses y, en especial, británicos destacan entre su clientela, según el segundo jefe de recepción.

López concluye poniendo en valor lo que supone el Parador para Hondarribia, ya que recuerda que «no es sólo un hotel. Es uno de los puntos de interés que tiene la ciudad y al que se acercan muchos turistas». De hecho, algunos optan por entrar a conocerlo de manera particular y otros lo hacen con las visitas guiadas que organiza la oficina de turismo situada en Arma Plaza.

Hotel Obispo
«La terraza con jardín es un valor añadido importante»
El Hotel Obispo abrió sus puertas en 1990 en lo que fue una importante casa torre medieval, ya que estaba situada en un lugar estratégico junto a la antigua muralla. Esta construcción fue una de las pocas que sobrevivió al incendio de 1498. Poco después de esa fecha, en 1502, nació en esta casa el obispo Cristóbal de Rojas y Sandoval, capellán de Carlos V y protector de Teresa de Jesús.
Su transformación en un alojamiento se produjo a finales del siglo pasado. Bittor Alza, su director, que procede de una familia de hosteleros, recuerda que «desde una inmobiliaria nos ofrecieron el edificio y vimos que por sus características se adaptaba muy bien a un hotel». No fue necesaria una gran obra porque «diez años antes había sido rehabilitado para un proyecto de viviendas, así que aprovechamos el 80% de lo que se había hecho».

Aunque la fachada sí conserva partes originales, no ocurre lo mismo en el interior donde el inmueble está reformado completamente. «Todo es nuevo», precisa Alza, a pesar de que algunos clientes se piensen que se mantienen elementos de aquella época. Y es que la remodelación se hizo «en base a lo que era un edificio histórico» con la excepción de la decoración que «tiene un toque más alegre y con colores vivos».
La experiencia de alojarse en un hotel como el Obispo es, sobre todo, muy atractiva para extranjeros de países como Estados Unidos, Canadá o Australia. «En esos lugares no existen cascos históricos como el de Hondarribia, no hay nada parecido, y les llama mucho la atención el poder estar en un edificio así pero con todas las comodidades del siglo XXI», apunta su director.

La parte más conocida, por ser la más visible sin necesidad de entrar en el recinto, es la que da a la plaza del Obispo. Sin embargo, Alza tiene claro que «la más espectacular es la fachada sur, la que mira al río Bidasoa, porque se ve toda la profundidad de los muros de 1.80 metros». Precisamente, las habitaciones que tienen esta orientación «son muy grandes por la propia distribución del edificio, en algunos casos tienen 35 metros cuadrados, y cuentan con una terraza con sus gárgolas que sorprenden al cliente».
Hotel Palacete, en la Plaza Gipuzkoa del Casco Histórico de Hondarribia

Uno de los puntos fuertes de este alojamiento son las zonas exteriores. Cuenta con una terraza con jardín «donde suelen desayunar las personas alojadas y supone un valor añadido muy importante». Al margen del atractivo histórico, la gastronomía es fundamental. «Es lo que prima para los extranjeros», dice el director del Obispo.

Este hotel oferta cursos de cocina para grupos, normalmente americanos. Explica que «les encanta y lo que se prepara en el curso es lo que se cena». No sólo eso, sino que también acuden a conocer como funcionan las sociedades y a comer pintxos. «Para ellos, la gastronomía es lo más importante y, después, lo histórico», concluye.

Hotel Palacete
«Al cliente le atrae el entorno que es tranquilo y relajado»
Los orígenes del inmueble en el que está el Hotel Palacete son mucho más recientes que los dos casos anteriores. En este caso, hay que tener en cuenta su ubicación. Y es que Gipuzkoa Plaza fue construida hace menos de 50 años. Diseñada por el arquitecto Manuel Manzano-Monís en 1965 es una recreación historicista de ahí que, a primera vista, pueda parecer una plaza medieval. Esos rasgos hacen que algunos de los edificios parezcan de una época anterior.

Lo que desde 2004 es el Hotel Palacete «se levantó en un principio para ser una vicaría», cuenta su gerente Mayi Etxebeste. Pero, al parecer, «según tengo entendido lo consideraron un edifico demasiado ostentoso y lo tuvieron como registro de papeles. Luego, fue vendido a una familia antes de que lo cogiéramos nosotros».

El exterior «se ha mantenido igual» y el único cambio que se ha producido es la entrada al alojamiento. El acceso, en lugar de hacerse por la fachada principal que da a la plaza, se realiza por la terraza. Es precisamente este espacio «uno de los que más gusta» y no sólo a los clientes. Etxebeste comenta que «muchos nos recuerdan que aquí jugaron a pelota», ya que en su día había un frontón en lo que es la pared de la actual terraza.

La gerente del Hotel Palacete señala que gran parte de la gente que opta alojarse en este establecimiento acude «porque está situado en una zona histórica y el entorno del inmueble es muy tranquilo y relajado. Aunque hay de todo, la mayoría han visto fotos previamente y les atrae el lugar en el que estamos».

No obstante, no es lo mismo ver una imagen, que vivirlo. Y dormir en estos hoteles y recorrer la parte vieja hondarribitarra hace que muchos clientes «alucinen», en especial «extranjeros que no están acostumbrados a ver este tipo de zonas antiguas históricas». Etxebeste añade que del interior del Palacete «la habitación más bonita y que puede ser la más especial es la suite, que antes era un salón y tiene un mirador enorme a Gipuzkoa Plaza».

lunes, 18 de agosto de 2014

JAVIER SAGARZAZU EXPONE POR PARTIDA DOBLE EN HONDARRIBIA

El pintor de Hondarribia Javier Sagarzazu. Foto de su web: www.javiersagarzazu.com 

Los aficionados al ARTE con mayúsculas están de enhorabuena con la doble exposición que el pintor hondarribiarra Javier Sagarzazu mantendrá en Hondarribia en este tramo final de agosto.

Del 15 al 31 de agosto, en la nueva sede de Alarde Fundazioa en la Plaza de Armas, dieciséis granados y óleos de su colección privada nunca expuesta anteriormente, bajo el nombre 'Hondarribia en la cultura, siglos XIX y XX'.

Una exposición que va a ser posible gracias a la colaboración del Instituto Ibero, el Museo Ramery y la Asociación de Amigos de la Historia de Hondarribia. La mayor parte de las pinturas expuestas están relacionadas con el Casco Histórico de Hondarribia como la Puerta de Santa María o calles como San Nicolaá y Murrua, aunque hay otras que reflejan Kai Zaharra o las Guerras Carlistas.

Y conviviendo con esta exposición, Sagarzazu expone del 13 de agosto al 4 de septiembre en la Galería de Arte Arkupe de la prácticamente contigua Plaza de Gipuzkoa con estos horarios
Tarde 18:30 a 21:30
Festivos 12:30 a 14:00 y 18:30 a 21:30
Visita a Javier Sagarzazu en su web

lunes, 11 de agosto de 2014

EL VALOR DE LA PESCA ARTESANAL, FOTOGRAFÍAS EN HONDARRIBIA

La pesca artesanal de atunes, fotografías de Iñigo Onaindia en el Centro de Interpretación de Hondarribia. Casco Histórico

EXPOSICION FOTOGRAFICA
“Pesca artesanal de atunes: garantía de sostenibilidad”
Fotos de IÑIGO ONAINDIA, Azti Fundazioa
Centro Interpretación Arma Plaza
Plaza de Armas, Casco Histórico de Hondarribia
Hasta el 31 de agosto de 2014
VISITA HONDARRIBIA

La exposición  muestra en el centro de Interpretación de Arma Plaza el valor medioambiental de la pesca tradicional, "considerada como el paradigma de sostenibilidad de los recursos marinos"

La exposición fotográfica 'Pesca artesanal de atunes: garantía de sostenibilidad' reúne en Hondarribia, en el centro de interpretación de Arma Plaza (Casco Histórico), imágenes que repasan este método tradicional de pesca. Las instantáneas han sido tomadas por Iñigo Onandia, investigador de AZTI, a lo largo de más de una década.

Onaindía trata de reflejar el "duro trabajo" de los pescadores y la lucha de los atunes por sobrevivir en esa pelea cuerpo a cuerpo con el pescador. La exposición muestra el valor medioambiental de la pesca tradicional, "considerada como el paradigma de sostenibilidad de los recursos marinos". Sirve también para reconocer a las personas que dedican su vida a la pesca.

Las fotografías se han tomado en los buques de pesca donde se desarrollan los proyectos de investigación para AZTI, se puede visitar en el centro de interpretación de Arma Plaza hasta el 31 de agosto, y es una muestra más de la pasión de Onandia por el mar, los atunes y la fotografía, que ya dio lugar al libro de fotografías 'Atunetan'.

lunes, 4 de agosto de 2014

EL PUENTE INTERNACIONAL ALFONSO XIII EN HONDARRIBIA

Fragmento de una carta de Hendaya del siglo XVII (Musée Basque à Bayonne) 
Tetxu
HARRESI- Asociación de Vecinos del Casco Histórico de Hondarribia
La amplitud de la bahía de Txingudi, en comparación con la distancia en línea recta entre Hondarribia y Hendaya, ha hecho pensar muchas veces en la posibilidad de construir un puente que uniera ambas localidades. Dando pie también a alguna hipótesis que afirma que el puente existió en su día. Por ejemplo, el historiador labortano Joseph Nogaret planteaba, en los años treinta, que “las cartas antiguas, tanto francesas como españolas, indican los vestigios de un puente que debió sin duda desaparecer en el curso de las numerosas guerras habidas entre los dos países”. Aquí tenemos una de las cartas en las que apoyaba su idea.

No parece, por los datos que tenemos hoy en día, que hubiera un puente entre ambas localidades. Y menos en el siglo XVII, en el que ambas orillas de Txingudi se daban asiduamente de bofetadas. Más parece que la carta recrearía –de forma un tanto desproporcionada- los dos embarcaderos que probablemente existieron a cada lado de la bahía, al igual que otros detalles que tampoco quedan representados a escala. Pero como lo que sí existió es la hipótesis de Nogaret, dejamos constancia de ella.

Ya en 1860 hubo un primer proyecto diseñado por un ingeniero inglés, aunque nosotros sólo hemos podido encontrar algo de documentación a partir de 1884. Sólo sabemos que se trataba de un puente giratorio y que el inglés se ofrecía a construirlo a su costa, a cambio de la explotación del puente. Este proyecto dio mucho que hablar en los siguientes cincuenta años y así, por ejemplo, Ecos del Jaizkibel decía en 1916: “Con esto, el puente internacional tantas veces evocado y el tranvía eléctrico, Fuenterrabía será el amo del turismo nacional y extranjero. Ocupará en la provincia y en la nación, el lugar preeminente de los pueblos elegidos”. Pero a pesar de recibir el apoyo de los ministros de Fomento Fermín Calbetón (1910-1911) y Javier Ugarte (1913-1915), su construcción no se llevó a cabo.

El gran proyecto estrella para construir el puente entre Hondarribia y Hendaya empieza a gestarse en 1925. En ese año el entonces alcalde, Francisco Sagarzazu, encargó al arquitecto Pedro Muguruza el diseño de la obra. Y, aunque la presentación oficial se hizo el 22 de febrero de 1927, el contenido del proyecto era de dominio público mucho antes. El proyecto venía firmado por los arquitectos Pedro y José María Muguruza, y los ingenieros René Petit y José Entrecanales.

El puente tendría una longitud de 475 metros y, partiendo de la curva donde ahora se encuentra la Comandancia de Marina, uniría Hondarribia con Hondarraitz en Hendaya. Constaría de ocho tramos rectos realizados en hormigón, con una parte central giratoria de hierro para permitir el paso de los barcos. Para entroncar con lo que Muguruza llamaba la “obra imperial de la ciudad”, los tramos de hormigón se apoyarían sobre pilares de mampostería. Y también de mampostería serían los dos torreones que harían de cabeza de puente a cada lado del tramo giratorio.
Perfil del lado hondarribiarra del puente (AHH) 

El tramo central estaba proyectado para permitir el paso de barcos de hasta 12 metros de manga y 6 metros de calado. Como medidas de seguridad, un juego de luces rojas y blancas indicaría si el puente estaba abierto al tráfico terrestre o al marítimo; mientras estuviera abierto a los barcos sonaría continuamente una campana y las barreras de entrada permanecerían cerradas.

El puente se englobaba en un proyecto mayor que preveía construir también un hotel de 100 habitaciones (el futuro hotel Carlos V), y una gran carretera de la costa que enlazando con la de la Corniche (entre San Juan de Luz y Hendaya), cruzara el futuro puente y, a través de Jaizkibel llegara a San Sebastián. Se planteó, incluso que esta carretera fuera una “autoestrada”, que es como entonces se denominaba a las antecesoras de las autopistas.
Boceto de Muguruza (1925), mostrando la segunda cabeza
de puente del lado hondarribiarra (AHH) 

La parte inicial del proyecto –puente y hotel- tenía un presupuesto de 2 millones de pesetas, que el Ayuntamiento iba a conseguir a través de un crédito ofreciendo como garantía los terrenos del Puntal. De esta forma ambas construcciones tendrían titularidad municipal. La Corporación explotaría el hotel y establecería un peaje para el paso del puente (50 céntimos de peseta por vehículo y 10 por persona). El Ayuntamiento calculaba en 100.000 vehículos por año el tráfico que generaría el nuevo puente. El propio Sagarzazu explicaba, en 1925, la filosofía del proyecto: “ha de ser obra municipal y de explotación municipal, con objeto de no ser el afán de lucro industrial el que presida su explotación”.

Casi todo estaba preparado. Faltaba sólo un detalle fundamental. El alcalde, Francisco Sagarzazu, experto en lo que hoy llamaríamos “marketing político”, reservaba sus inauguraciones para las fiestas patronales de la ciudad. Un proyecto espectacular como este exigía, también, un arranque espectacular.

Con la ayuda de las familias veraneantes de la aristocracia madrileña se entrevistó en 1926 con el rey Alfonso XIII, que accedió a que se pusiera su nombre al futuro puente, y se aseguró también el apoyo del general Primo de Rivera. Y en marzo de 1928 volvió a Madrid para conseguir su propósito final: que el monarca viajara a Hondarribia, durante las fiestas patronales, para colocar la primera piedra del puente.

A la izquierda, ilustración de El Sol (12/08/1930) recreando el futuro puente. A la derecha, fotografía aérea posterior en la que hemos marcado el lugar proyectado para el arranque del puente –y donde se puso la primera piedra-, en la esquina entre la rampa y la Comandancia de Marina 

Y así el 6 de septiembre de 1928 toda la ciudad engalanada esperaba la llegada de S.M. Don Alfonso León Fernando María Jaime Isidro Pascual Antonio de Borbón y Habsburgo-Lorena, más conocido como Alfonso XIII. Todo un acontecimiento con repercusión internacional para una pequeña población de seis mil habitantes. A las cinco en punto de la tarde descendió el rey de su automóvil, dirigiéndose con todas las autoridades a la Iglesia Parroquial. “El golpe de vista que presentaba la Calle Mayor era sorprendente. Todos los balcones y ventanas lucían colgantes con los colores nacionales y los vivas y aplausos eran ensordecedores”. Tras un solemne Tedeum y una Salve cantada por el Orfeón Donostiarra, se dirigieron a la Alameda para inaugurar y recorrer la nueva avenida de Alfonso XIII (hoy Sabin Arana Goiri).

Frente a villa Elola se había levantado una tribuna en la que tomaron asiento las autoridades y allí el alcalde Sagarzazu pronunció un encendido discurso “que causó en el Rey una impresión excelente, recibiendo sus parabienes y una ovación estruendosa del auditorio”.

Tras ello se dirigieron a colocar la primera piedra del futuro puente. Una hilera de estacas, con cintas de los colores de las banderas de los países de ambas orillas, marcaba el lugar por el que iba a discurrir el puente. Tras la bendición del obispo, el rey lanzó las paletadas de rigor y se colocó la primera piedra.

La ceremonia se vio interrumpida por la brusca aparición de un biplano procedente del aeródromo de Biarritz que “con sus arriesgadas evoluciones, describía los ademanes colosales de un fraternal abrazo”, mientras lanzaba papelitos con los colores de ambos países. Finalmente el aeroplano dejó caer un ramo de flores con cintas de las banderas francesa y española, que fue entregado al rey. En realidad, por un mal cálculo del copiloto del avión, el ramo cayó al agua. Pero, en aquella época de dictadura nada podía salir mal, así que el ABC decía “las flores, antes de ir a manos del primer español, quisieron remojarse en las aguas de ese río que separa a España de la vecina República”. Nada mejor que ir mojadas por aquellas aguas que convertían a ambos países en “naciones hermanas”.

A la izquierda, fotografía de portada del ABC (8/9/1928). A la derecha, Alfonso XIII y el alcalde Sagarzazu en el acto de colocación de la primera piedra (Kutxateka) 

Terminada la ceremonia se dirigieron al cercano casino Mirentxu, donde “hubo concierto por el Orfeón Donostiarra y un lunch espléndido y admirablemente servido, al que asistieron cerca de mil invitados. El Rey y las autoridades permanecieron en dicho Casino hasta bien entrada la noche”. Un “lunch“ del que se seguiría hablando muchos años después por el dineral que costó a la corporación municipal.

El Alcalde, en entrevista a El Pueblo Vasco decía que “las dificultades económicas quedan subsanadas por la emisión del empréstito (…) que se cubrirá fácilmente. Las otras dificultades de carácter técnico, internacional, etc. pueden considerarse ya vencidas (…)”. Y afirmaba que en seis meses empezarían las obras.

Pero no hay más que asomarse a Txingudi para comprobar que ahí no hay ningún puente. ¿Qué pasó?, ¿Por qué un puente que tenía proyecto, financiación, permisos y todos los parabienes, nunca se construyó?

Pues, como casi siempre sucede, no hay una sola razón sino varias, aunque enlazadas entre ellas. La primera es que Francisco Sagarzazu sabía perfectamente que el puente sólo se construiría en el marco del conjunto de obras faraónicas iniciadas por la dictadura de Primo de Rivera y la monarquía de Alfonso XIII. La situación era inestable y tenía que moverse con rapidez. Con tanta rapidez que dio por resueltos muchos problemas que aún estaban lejos de resolverse. Los franceses habían dado su autorización provisional para poner la primera piedra, pero a expensas de que se cumpliera una larga lista de condiciones. Y entre ellas, que el tramo giratorio permitiera el paso de buques de 18 metros de manga, que el tráfico marítimo tuviera absoluta prioridad sobre el terrestre, que se aumentara en 0,50 metros la altura del puente sobre el agua, que hubiera un canal navegable perpendicular al puente de al menos 200 metros a cada lado, que el Ayuntamiento hondarribiarra se hiciera cargo de la construcción y el mantenimiento de las aduanas de la orilla francesa, que los ciudadanos de las dos ciudades estuvieran exentos del pago del peaje y que el mantenimiento de todo el puente recayera sobre Hondarribia.

Había también condiciones por parte de las autoridades españolas, como que se modificara la posición del tramo central giratorio. Como ya hemos comentado alguna vez, el cauce navegable discurría de forma natural pegado a la orilla hondarribiarra, y no por el centro de la bahía como se planteaba en el proyecto del puente. Pero había una condición que compartían los ejércitos de ambos países. El puente debía contar con cámaras de voladura a ambos lados, para ser destruido rápidamente en caso necesario por cualquiera de los dos ejércitos. Así que lo del “abrazo fraternal” y lo de “naciones hermanas” era una forma de hablar. En realidad, no se fiaban nada de su vecino.

Pasó el tiempo y estas condiciones no se cumplieron. El 28 de enero de 1930 dimitió Primo de Rivera y, tras la proclamación de la Segunda República el 14 de abril de 1931, Alfonso XIII abandonó el país. Se había perdido la oportunidad.

Fotografía publicada por El Pueblo Vasco (7/9/1928). Aunque está
algo deteriorada, se aprecia bien la hilera de estacas que simulaba
la posición del puente, y –arriba a la derecha- el biplano francés
que lanzó el ramo y los papelitos de colores 

Había también una segunda razón. Cuando el proyecto empezó a plantearse, el Ayuntamiento –a través de un crédito- iba a hacerse cargo de toda la obra para evitar la especulación privada. La implantación de un peaje haría posible la explotación municipal. Pero, en 1928, y ante las reiteradas peticiones del alcalde hendaiarra para que se eximiera del peaje a los ribereños, el alcalde Sagarzazu contestó con un enigmático “por causas actuales muy favorables a los intereses de la Ciudad de Fuenterrabía, cabe esperar que el paso sobre el nuevo puente internacional será libre, sin peaje alguno”. ¿Qué pasaba?, pues pasaba que la filosofía había cambiado radicalmente. Ahora iba a ser una empresa privada la encargada de construir el puente. Bajo la loable intención de liberar al Ayuntamiento del peso económico de la construcción del puente, había un inmenso negocio que no se había podido ocultar al interés privado.

El 17 de Mayo de 1928, se había constituido la Sociedad Progreso de Fuenterrabía. Las relaciones entre esta Sociedad y el Ayuntamiento son tan complejas que merecerían un número monográfico. Por el momento sólo unas pinceladas para dar idea de la magnitud del negocio. Esta sociedad recibió el encargo de construir el puente, el hotel y otras obras en la ciudad. A cambio de ello, el Ayuntamiento le concedió la explotación del hotel Carlos V, le cedió 3.500.000 m2 de terreno edificable entre la playa, Jaizkibel y el faro de Higuer, y le vendió por un precio irrisorio los 70.000 m2 parcelados del Puntal. El resultado es que la Sociedad Progreso de Fuenterrabía se comprometía a invertir 3.500.000 pesetas y recibía a cambio, según su propia valoración, terrenos por valor de 14.100.000 pesetas. En realidad el valor era muy superior. La Sociedad había hecho este cálculo inicial sobre un valor de 3 pesetas/m2, pero pronto empezó a ponerlos a la venta a un precio de entre 30 y 40 pesetas/m2. Esta decisión municipal dejó hipotecado todo el desarrollo urbanístico de Hondarribia hasta bien entrados los años 50.

Llegó la República. Y fue una obsesión constante de todos los ayuntamientos republicanos hondarribiarras revertir esta situación, y liberar al municipio de la pesada carga de la sociedad inmobiliaria. Fueron años de pleitos entre Ayuntamiento y Sociedad, pero con muy pocos resultados. Por otro lado, los ayuntamientos republicanos no habían olvidado el proyecto del puente y seguían insistiendo ante el gobierno central sobre la importancia de su construcción. El proyecto recibió el apoyo decidido del Ministro de Obras Públicas, Indalecio Prieto, y el gobierno aprobó un nuevo proyecto de puente en septiembre de 1932. Básicamente era el proyecto de 1928, pero incorporando todas las exigencias francesas y españolas, civiles y militares. Pero ahora lo que no había era dinero. El Ayuntamiento estaba en bancarrota, y no tenía nada que ofrecer para conseguir fondos. Todo lo que tenía valor estaba en manos de la sociedad inmobiliaria. Por ello cuando la sociedad presentó, en abril de 1934, una proposición en tono de ultimátum sobre la construcción del puente internacional –más por ahondar en la herida que por otra cosa-, el Ayuntamiento por unanimidad de todos los concejales–y también más por orgullo que por otra cosa- contestó que no aceptaba ultimatums, rechazando la propuesta.

Terminada la Guerra Civil volvió Sagarzazu a la Alcaldía. Esta segunda etapa como alcalde se caracterizó también por la realización de obras a inaugurar en las fiestas patronales. Pero ahora –con la excepción del Poblado de Pescadores de la Marina- serían obras de mucha menor envergadura relacionadas con el embellecimiento de la ciudad. Se habla en esta etapa de un proyecto de 1944. Pero en realidad no lo fue. En ese año, y respondiendo a la convocatoria de un concurso nacional “en pro del arte y la monumentalidad en las poblaciones” por parte de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, el Ayuntamiento elaboró una memoria con sus logros urbanísticos. El fallido proyecto de puente de 1928 era una parte estelar de la memoria. Hondarribia ganó el primer premio y recibió la Cruz de Alfonso X el Sabio por sus realizaciones…con un proyecto que nunca había realizado.
Fragmento de un croquis realizado por M. Manzano Monís
en 1960 (ABC, 18/11/1960). Hemos remarcado en rojo el proyecto
de 1928 (1), y en verde la idea que se barajaba en 1960 (2) 

En los años 50 y 60 se siguió hablando del puente, y hubo algunas propuestas diferentes. En la imagen superior tenemos un croquis realizado por Manzano-Monís en 1960 sobre una idea de puente incluida en el Plan General de Ordenación de Fuenterrabía.

La propuesta planteaba aprovechar los terrenos no construidos en el Puntal para trazar desde allí el nuevo puente, al que debían acompañar “servicios aduaneros, de visados, de vigilancia y estacionamiento de vehículos”, en una especie de centro de tráfico y transporte que incluiría al recién construido aeropuerto.

En los años 70 se dio paso a otra nueva propuesta. Un puente colgante. Se decía que para no perjudicar a la navegación “se señala como solución ideal que el puente sea colgante, al igual que el de Bilbao, y por medio de peaje para lograr su propia financiación e incluso un beneficio para el Ayuntamiento”.

Y ahí quedó la cosa. Aunque hace algunos años haya vuelto a hablarse, aunque tímidamente, de la posibilidad de un puente que cruzara sobre la bahía, o de un túnel que la cruzara por debajo, para que el topo pudiera recorrer en línea recta la distancia entre Hendaya y Hondarribia.

Fotografías de Francisco Sagarzazu
y Pedro Muguruza en 1925 (El Pueblo Vasco, 17/11/1925) 
A propósito. Hasta tal punto se ha dado al olvido el proyecto del puente internacional, que hace algún tiempo se han realizado obras de reparación en el muro de costa donde Alfonso XIII colocó la primera piedra, y la piedra se retiró de su lugar. Hay hipótesis para todos los gustos sobre su paradero actual. Pero, por mucho que la hemos buscado, no hemos podido dar con ella.

El desarrollo de una población se basa en la capacidad de sus responsables para tomar, en cada momento, decisiones de futuro. Decisiones unas veces acertadas, y otras veces erróneas. Dejamos al lector la tarea de imaginar desde la única perspectiva posible –la de nuestro momento actual-, qué repercusiones hubiera tenido para Hondarribia la construcción del Puente Internacional Alfonso XIII.

FUENTES
- Muguruza, P. y otros (1925), Memoria del proyecto Puente Internacional de Alfonso XIII entre Ondarribia (Fuenterrabía) en España y Ondarraitz en Francia, A.H.H. D-10-3-1 y 2 
- Nogaret, J. (1935), Hendaye, Villes du Sud-Ouest, 2, 2e série, Chabas, Hossegor 
- Ayuntamiento de Fuenterrabía (1944), Exposición y Memoria que presentó a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en virtud del concurso convocado en el B.O.E. de 15 de enero de 1944, AHH 
- Azpiri, A. (2003), Arquitectura y urbanismo en Hondarribia 1890-1965, Ayuntamiento de Hondarribia 
- Beperet, E. (2003), Incidencia de la Segunda República en Hondarribia, Boletín de Estudios del Bidasoa, Número 23 
Gaceta de Madrid, Archivo Histórico de Hondarribia (AHH)y prensa de la época 

lunes, 21 de julio de 2014

HONDARRIBIA TIENE LOS HOTELES MEJOR VALORADOS DE LOS DESTINOS DE PLAYA


Hoteles de Hondarribia
Guía Turística de Hondarribia
Artículo de Joel Iglesias publicado por El Diario Vasco

Los alojamientos de la ciudad reciben una puntuación de 84 sobre 100. Le siguen los de Ribadeo (Lugo), con 82,65 puntos, y los de Playa de Muro (Mallorca), con 82,37 puntos, según un estudio realizado por Trivago

JOEL IGLESIAS. HONDARRIBIA. 8 DE JULIO DE 2014

Los alojamientos de Hondarribia salen muy bien parados de un reciente estudio elaborado por Trivago. La página web comparadora de precios ha llevado a cabo con la llegada del verano un ranking de reputación online de los hoteles situados en destinos de playa y los de nuestra ciudad han obtenido una puntuación media de 84 puntos, siendo la valoración más alta de todas las comunidades.

Este listado es habitual por estas fechas coincidiendo con el inicio del periodo vacacional por excelencia en el que muchos ciudadanos miran precisamente a la costa para pasar sus días de descanso. Para confeccionarlo, se han tenido en cuenta todas las opiniones a las que se tiene acceso a través de Trivago. Se incluyen tanto las publicadas en la propia web como en las páginas que integra su comparador.

El ranking de este 2014 está compuesto por 40 destinos, ya que se han considerado únicamente las localidades cuyos alojamientos tienen «un gran número de valoraciones y opiniones, con un mínimo de 6000, de tal forma que pueda ser lo suficientemente representativo de la planta hotelera de ese municipio», precisan desde Trivago.

Tras Hondarribia, el podio lo ocupan los hoteles de Ribadeo (Lugo), con una puntuación de 82,65 puntos, y los de Playa de Muro (Mallorca), con 82,37 puntos. Completan los diez primeros puestos de esta lista: Portonovo (Pontevedra), Conil de la Frontera (Cádiz), Sanxenxo (Pontevedra), Cala Millor (Mallorca), Ribadesella (Asturias), Marbella (Málaga) y Tarifa (Cádiz).

Destinos del norte

Los destinos del norte ocupan buenas posiciones en la tabla, con valoraciones que no descienden de los 75 puntos, siendo la más baja la de Suances (Cantabria) que roza los 79 puntos. Similar es el resultado en Andalucía, donde la menor puntuación es para el malagueño Torremolinos, que ronda los 76 puntos. Por el contrario, según el estudio, los municipios con menor valoración están en el Mediterráneo. Localidades como El Arenal (Mallorca) y Lloret de Mar (Girona) no alcanzan los 70 puntos.

Los 84 puntos de Hondarribia son la cifra más alta alcanzada en este listado en los últimos años, lo cual, evidencia que los turistas que se alojan en la ciudad terminan su estancia muy satisfechos. Tanto en 2012 como en 2013 el destino más valorado fue Llanes (Asturias) con 79.41 y 80,73 puntos respectivamente, mientras que en 2011 lideró el ranking Playa de Muro (Mallorca) con 82,22 puntos.

El estudio elaborado por Trivago ha servido para constatar que las playas de la mayoría de los 40 destinos con mejor reputación online de la costa tienen algún tipo de distinción en forma de bandera que certifica la calidad ambiental de las mismas. Asimismo, hay algunos casos en los que se reconoce el esfuerzo por la atención a personas con necesidades especiales.

En el caso de Hondarribia, cabe destacar que en los últimos años se ha desarrollado el programa 'Baño sin barreras', impulsado por la Federación Guipuzcoana de Deporte Adaptado, y que Cruz Roja ofrece la posibilidad de baño asistido, facilitando a estas personas el acceso a la arena así como el disfrute del mar gracias a sillas o muletas anfibias.

lunes, 14 de julio de 2014

HAZTE CAMPEÓN DE LA ESPERANZA EN HONDARRIBIA


El Campeonato de Euskal Herria de Pintxos, en colaboración con Bixente Muñoz del Gran Sol, actual campeón del certamen, y el Ayuntamiento de Hondarribia han propuesto una campaña solidaria bajo el nombre de “CAMPEON DE LA ESPERANZA”, que está teniendo lugar los fines de semana de julio y agosto en Hondarribia a favor de la asociación sin ánimo de lucro Teléfono de la Esperanza Gipuzkoa..

Teléfono de la Esperanza de Gipuzkoa se apoya en diversos proverbios para reforzar su mensaje de ayuda a los demás, y en esta iniciativa solidaria que se emprende en Hondarribia con el nombre de “CAMPEON DE LA ESPERANZA”, es muy sugerente el pronunciado por Martin Luther King: “si ayudo a una sola persona a tener esperanza no habré vivido en vano” y por el que predica la propia asociación: “escuchar es empezar a curar”.                                                                                          

El Teléfono de la Esperanza atiende en el número gratuito 900 840 845.

La campaña consiste en que todas las personas interesadas en colaborar con Teléfono de la Esperanza de Gipuzkoa pueden fotografiarse tocados con la txapela de campeón del Campeonato de Pintxos en un set montado al efecto y, en contrapartida, ofrezcan un donativo para esta asociación sin ánimo de lucro, así como información de su labor social.

De esta maneta, todos los sábados y domingos de julio y agosto, en horario de 12:00 a 15:00 horas y de 19:30 a 22:30; se instalará un fotocall junto al bar Gran Sol, en la calle San Pedro de Hondarribia.

Lorena Pidal, Directora de Teléfono de la Esperanza de Gipuzkoa, considera que "es una campaña bonita y simpática que contribuye a ayudar a financiar la línea de atención telefónica gratuita para  que cualquier persona guipuzcoana que necesite ser escucha pueda seguir haciéndolo en la línea 900 840 845. Esta actividad  supone una oportunidad para difundir la importancia que en estos momentos tiene la asociación y poder de aumentar el número de socios que sirva para el mantenimiento de la línea gratuita”.

Para Bixente Muñoz del bar Gran Sol de Hondarribia “lo que se pueda hacer a favor de este tipo de asociaciones y de trabajo solidario será siempre poco, pero cuando nos propusieron esta iniciativa nos encantó porque es otra manera de compartir lo que hacemos y nuestras ilusiones, en  favor de otros personas”.

El Campeonato de Pintxos llevaba un tiempo pensando en la forma en que podría establecerse un vínculo entre el concurso y actividades solidarias que hacen numerosas organizaciones, y quizás la circunstancia de tener al campeón del certamen en Hondarribia, donde nació el concurso además, ha sido una oportunidad de oro para comenzar con estas iniciativas, que se piensan repetir en años sucesivos y en otras ciudades”.

EL TELÉFONO DE LA ESPERANZA

El Teléfono de la Esperanza de Gipuzkoa realiza su trabajo con un equipo de personas voluntarias seleccionadas y preparadas en materia de ayuda y escucha activa, cuyo objetivo fundamental es propiciar el desahogo, transmitir esperanza, recuperar la ilusión y acompañar en la toma de decisiones.. Actualmente cuenta con unas 30 personas voluntarias.

Sus acciones son totalmente gratuitas para los usuarios, siendo una asociación independiente y la única de estas características en todo el Estado que mantiene la gratuidad de su atención.

Además, no solicita datos identificativos de ninguno de sus usuarios, atiende independientemente de cuál sea la problemática, ideología y procedencia de las personas en situación de necesidad, ni emite juicio sobre ellos. Ayuda y acompaña desde la absoluta discreción y el total anonimato.

DOCUMENTACIÓN

Dossier informativo
Folleto corporativo
Formulario para asociarse al Teléfono de la Esperanza
Correo electrónico
Web
Facebook

lunes, 7 de julio de 2014

VIVIR HONDARRIBIA A RITMO DE BLUES


LLEGA EL BLUES A HONDARRIBIA
10 al 13 de julio de 2014
Programa completo de conciertos
Descárgate gratuitamente la guía turística de Hondarribia

El Hondarribia Blues Festival inicia el próximo 10 de julio su edición más mediática, que traerá a nuestra ciudad a rostros tan conocidos como los de Steven Seagal, Jimmy Barnatán y Pablo Carbonell, parte de un cartel con grupos para todos los gustos.

El actor estadounidense hará frente a los prejuicios de los más puristas rodeado de una gran banda, integrada entre otros por Big Bill Morganfield, el hijo del cantante y guitarrista Muddy Waters, según explica Carlos Malles, director del Blues Hondarribia.

Steven Seagal toca blues desde muy joven y siempre se ha rodeado de los mejores músicos. A Hondarribia llegará con una banda con la que los aficionados al blues disfrutarán seguro.

Seagal cerrará las actuaciones de la jornada de apertura de esta novena edición, que se clausurará el domingo 13 y que premiará a un referente del mundo del blues, el neoyorquino Taj Mahal, un multi-instrumentista (guitarra, piano, bajo, órgano, mandolina, chelo, salterio, flautín, armónica, kalimba, vibráfono y dobro) que ha colaborado con Grateful Daed y Jefferson Airplane.

Taj Mahal tocará el sábado 12, el mismo día, aunque en escenario diferente que Pablo Carbonell, quien repetirá en la jornada de clausura.

Jimmy Barnatán, que dejó muy buenas sensaciones en la edición del año pasado, estará en Hondarribia el viernes 11 con The Cocooners, al igual que Holland K Smith and Mike Morgan, La Testa Pazza y Gov't Mule.

Serán casi una veintena de conciertos, incluidos los de la sección Crossroads, que en el Hondarribia Blues Festival se cuida con especial mimo y que en esta ocasión estará dedicado a Texas, de donde llegarán músicos como Memo Gonzales y Holland K Smith and Mike Morgan.

miércoles, 18 de junio de 2014

GRAN SOL DE HONDARRIBIA, CAMPEóN DE GIPUZKOA DE PINTXOS

Mika Pop, Mikel y Bixente Muñoz tras proclamarse campeones de Gipuzkoa de Pintxos 2014
Obtuvo la txapela entre los doce finalistas que se dieron
cita en la discoteca Bataplán
El Gran Sol de Hondarribia se proclamó en la tarde-noche de ayer Campeón de Gipuzkoa de Pintxos con “falso sushi relleno de mejillón con escamas de tomate”, que defendieron en el concurso Mika Pop y Mikel Muñoz.

Bixente Muñoz, presente también en la cita guipuzcoana de la cocina en miniatura, explicó que el pintxo introduce en una receta tradicional de mejillones rellenos un toque de la cocina japonesa, elaborando un falso sushi con alga nori en el que se introduce la bechamel con el mejillón, verduritas, tomate; y lo acompañan con una salsa de vino de arroz dulce con soja y unas escamas de tomate deshidratado, todo ello en panko, pan crocante japonés.
Todos los premiados en el concurso

El Gran Sol de Hondarribia tiene el palmarés más brillante de este Campeonato de Gipuzkoa y cuenta con dos txapelas de Campeón, la obtenida en 2008 y esta de 2014; el subcampeonato o Plato de Plata en los años 2006 y 2007; el Plato de Bronce, en 2011; y el Premio a la Originalidad en las ediciones de 2000, 2001 y 2003.

Los premiados en este Campeonato de Gipuzkoa de Pintxos 2014 fueron, además del Plato de oro del Gran Sol de Hondarribia; el Plato de Plata del bar La Cepa de Errenteria; el Plato de Bronce, del Batzoki de Errenteria; el Premio a la Originalidad del bar Gaztelumendi de Irun; y el Premio Eusko Label del Danako Jatetxea de Irun.

martes, 10 de junio de 2014

MERCADO MEDIEVAL: HONDARRIBIA VUELVE A SU PASADO

Guía Turística de Hondarribia

El Casco Histórico de Hondarribia regresa a su pasado medieval durante este fin de semana, sábado y domingo, 14 y 15 de junio, con la celebración en sus calles del Mercado Medieval, una cita que atrae a un gran número de visitantes y que es la antesala del verano.

Arma Plaza, presidida por el Parador, será el centro de buena parte de las actividades que se desarrollen, iniciativas que se replicarán también en el resto de las calles, Plaza de Gipuzkoa, Parque Olazabal y jardines de Kasino Zaharra.

Durante todo el fin de semana las actividades se centrarán en la feria de alimentación con cerca de ochenta puestos, de artesanía, juegos infantiles, trasladándose otras como la cetrería, el tiro con arco, paseos en poni o ajedrez a los jardines de Kasino Zaharra.

A lo lardo de las dos jornadas se celebrarán también talleres de cerámica, flores, telares, soplado de vidrio, juegos tradicionales, cadenas de madera e infantil. Y numerosas actividades de animación como gaiteros, títeres, juglares, malabaristas, cuentacuentos y también una exposición de utensilios antiguos, una jaima árabe y un espacio dedicado a las ovejas, con esquileo, exposición y talleres.